LA MOVIDA DE AYER (IV)

¿Que habia entre Madrid y Vigo?

Como dice el gran Diego A. Manrique, “No fue la más grande ocasión que vieron los siglos pero casi, casi”.manriqueypoch Tras 40 de franquismo, España se encontraba en una fase de transición hacia la democracia. Y la gente joven del momento rompió la baraja, apoyándose en una palabra que definió todo un movimiento: la Movida.
Más o menos fue así en su gestacion. Una reunión con objetivos programáticos a corto plazo y la luz de un intuitivo alcalde de Vigo que se enciende. ¡Quietos, la movida! Y a partir de ahí, el proyecto que crece como bola de nieve. Hay material, hay posibilidades, hay gente, eco y proyección. A la movida puede adosarse también en este caso el cartel que los munícipes colocan al borde de obras y proyectos: “Por un Vigo millor”. Mejor, con M de Madrid y de movida.Así que aquella mañana del pasado sábado, cuando los expedicionarios madrileños, Joaquín Leguina al frente, se encontraron con un grupo de gaiteros en los removidos andenes de la estación viguesa, empezaba a desarrollarse la idea de Manuel Soto, alcalde que quiere seguir siéndolo, y Vigo daba el primer paso para convertirse más que nunca en capital de la movida.alaskann

La música fue el disparador, y la nueva forma de entender la cultura se extendió rápidamente a todas las formas: cine, comic, televisión, diseño, prensa, radio, y, sobre todo, una nueva forma de entender la vida (especialmente la vida nocturna). Niños de “buena familia” (Mecano) se juntaban con gente de un cine completamente alternativo (el Almodóvar de aquellos años). Las diferentes tendencias musicales se solapaban sin ningún problema, llegando a ser complicado definir a los personajes de este movimiento.

partir de ahí, la vorágine, la eclosión de actividades, los espectáculos en la calle, los conciertos y los almuerzos. Un alcalde satisfecho con la proyección de un evento, digamos, consuetudinario, más allá del Padornelo y en la tele de Calviño. Porque consuetudinarios son, en esta ciudad abierta, la alegría, las reuniones, las copas y ciertos actos de más o menos especial significación cultural que surgen de cuando en cuando y marcan su impronta sobre la piel de un colectivo que intenta superar los fantasmas del paro y los efectos de la reconversión. Lo intentan, desde luego, con buen humor. Manolo Domínguez, flamante responsable del metal de la Confederación Xeral de Traballadores Galegos, afirma que “la movida está de puta madre”. Es una de sus pocas coincidencias con el alcalde. Y eso que Manolo Domínguez no figuró entre los invitados a los ágapes incluidos en el encuentro Vigo-Madrid.

EL TREN DE LOS MODERNOS

Dicen que la movida se parió en las tabernas, en los tugurios promiscuos y sensuales del Madrid de hace una década. Algunos ciudadanos escépticos están convencidos de que la movida fue una ocurrencia de los taberneros para alegrar la rentabilidad de sus locales. De hecho, el hermanamiento de Vigo y Madrid propiciado en la operación tiene todos los aromas del entorno bursátil.El tren de los modernos estaba saturado de tipos de interés: Joaquín Leguina, Manuel Soto, Alaska, el hortelanoEl Hortelano, Lolo Rico, Alberto García Alix, Carlos Berlanga, Ana Curra… Dos instituciones han tenido la habilidad de convertir a los tipos marginales en tipos medios moderados. Al contrario que la vida, la movida no es un frenesí, sino un paquete de acciones con pocas obligaciones. Lo de que la movida se haya aposentado en Vigo es un guiño de la historia: un gallego hizo la coreografía del Movimiento Nacional, y como la movida es una forma de movimiento, los gallegos se apresuraron a apuntare en la lista los primeros. Y en esta ocasión han demostrado ostentosamente, ante la caprichosa zarabanda del arcangelado madrileño, que en Vigo se mueven todos sin respiro, y que el que no corre, vuela. Moda para políticos Mientras que su alcalde, Manuel Soto, iba vestido de Adolfo Domínguez, el presidente madrileño, Joaquín Leguina, estaba disfrazado simplemente de Leguina. Y eso no es una casualidad. Incluso la cantante Alaska, aunque lució copiosos modelos a cual más incisivo, se mantuvo en todo momento interpretándose a sí misma.yyeeEl programa de actos no era apto para espíritus sosegados: en dos días no se puede digerir exposiciones de pintura, fotografía y diseño, espectáculos callejeros de muñecos ahorcados, el estreno de la opereta de Antón Reixa After shave, un concierto de Siniestro Total, Los Nikis y Gabinete Caligari, un recorrido mágico-etílico por los locales más representativos de la movida nocturna viguesa y un intercambio gastronómico contundente. Hasta la bola. (El cocido fue ejecutado por los cocineros del restaurante La Bola, de Madrid, que se trasladaron a Vigo con todos los ingredientes, incluidos pucheros y parrillas.) Si algún observador quiso saber en qué consiste la movida aprovechando el tinglado del hermanamiento Vigo-Madrid, seguramente no se habrá enterado de casi nada. Curiosamente, los protagonistas oficiales se han desmarcado. Muy poca gente se considera en nómina: sencillamente se deja querer. Fabio, Elena P. Gabriel (fotos), Paloma Chamorro, Jesús Ferrero, Pedro Almodo VarPero hasta tal punto el término movida crispa a algunos de los que fueron sus santones, que ya ni la mencionan. Es un juego, un divertimento que ha influido de algún modo en la estética superficial de algunas personas y de algunas ciudades. Lo más notable que ha producido pertenece al mundo del diseño y al de la transformación de espacios urbanos. Y la noche, la vida de rosa y de risa, el despendole, los modistos, los peluqueros, las chaquetas desmesuradas, el sincretismo, las tabernas y los cantores sarcásticos. El director de La luna de Madrid, José Tono, decía: “Nosotros somos comparsas”. 

                                           

                      LA CONMEMORACION DE LA MOVIDA

                                                                   FDSD

Revisar la Movida, aunque sea bajo la excusa de conmemorar un aniversario, equivale a meter la mano en un airado avispero. Muchos de sus protagonistas prefieren hoy, por táctica, marcar distancias: las grandes ausencias no son casuales. Para los artistas en activo, urge defender su obra actual y desmarcarse de las creaciones más juveniles. Alaska, que siente pavor ante las trampas de la nostalgia, explica su particular ambivalencia: “Nacho (Canut, su compañero en Fangoria) es más militante del olvido, hasta le divierte que se difundan tópicos y mentiras. A mi me sale la vena de historiador y entro al trapo ¡siempre!. Oigo alguna barbaridad y no puedo reprimirme: `un momento. Eso no fue así ´. Y me tiro media hora explicando que Madrid realmente no se llenó de punkis y new romantics cuando Tierno Galván era alcalde”. El gran baldón de la Movida: su supuesto origen municipal (y socialista). Para los que vivieron aquella época, un disparate: no hubo respaldo oficial en 1980, cuando eclosionaron los primeros grupos; ni tampoco en 1981, año de reflujo tras las decepcionantes ventas de las bandas; ni en 1982, cuando el bache se resolvió con los sellos independientes.madridlasombra Gran parte de la izquierda contemplaba con desconfianza aquel despuntar, asumiendo el tosco análisis de columnistas miopes que favorecían la “autenticidad” vallecana de Ramoncín sobre la frivolidad de Los Pegamoides, donde coincidieron la hija de un exiliado – Alaska – con un Canut y un Berlanga (y con hijos de familias menos significadas; aquello fue una conspiración interclasista). Nada de “movida promovida” como insinuaría una canción posterior. El verdadero catalizador fue la llegada a la mayoría de edad de una generación que, con aliento de muchos adultos, deseaba disfrutar de las libertades democráticas. Más que una quinta despolitizada, eran optimistas que no podían concebir un retorno al franquismo; el espasmo del 23-F fue mirado con incredulidad, y no provocó ni canciones, ni conciertos de repudio, a diferencia de los dibujantes de cómic, que reaccionaron con un explosivo número especial de El Víbora. Cuando la Movida adquirió envergadura artística y sociológica, las diferentes instancias – estatales, autonómicas, locales – se subieron al tren en marcha. Ya en 1984 hubo una exposición retrospectiva, Madrid, Madrid, Madrid, en el Centro de la Villa. susana estrada y tierno galvanY Tierno Galván soltó lo de “a colocarse, y el que no esté colocado, que se coloque”, durante un festival de 24 horas que montó Radio 3 en el Palacio de Deportes. Aseguran hoy sus colaboradores que don Enrique conocía la jerga juvenil y que quería decir exactamente lo que dijo. Dudoso: inauguró una calle con el nombre de John Lennon y, durante su discurso, insistió en denominarle “Lennox”. Para aquellas fechas, la Movida tenía resonancia internacional. En Laberinto de pasiones, Almodóvar hizo que uno de sus personajes extranjeros afirmara, como algo bien sabido, que Madrid era “la ciudad más divertida del mundo”. Al poco, eso se pensaba realmente en todo Occidente. Puede que ni la muerte de Franco ni la transición convocaran en España a tantos periodistas, equipos de televisión, cazadores de tendencias.

CONTINUARA……………

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